
Si alguna vez os encontráis un bicho de estos sobre todo no hay que matarlo, o las almas de los niños que se ha tragado nunca podrían ir al cielo. Lo que hay que hacer es cortarle las patitas y dejar que su inmunidad a la gravedad y la descompresión al salir de la atmósfera hagan el resto.
Mmmmm... creo que esto lo soñé anoche... o lo pensé un segundo antes de dormirme... o no sé.








